
Caen agridulces aquellas lilas prematuras,
son observadas desde la bóveda
no celeste, sino gris
y enjauladas en sus prisiones cristalinas.
Opacan el tiempo de los vivenciales árboles,
la implacable dureza de las montañas bronce
y la inexistencia de las rocas siempre ignoradas.
Tan corta, tan efimera, tan
largatan vivas y muertas, aquellas
lilaspétalos en un deshonroso altar,obligadas.
Comparten sus secretos con la vieja Madre,
juegan con su naturaleza de andar tristes
y sufren con la impávida máscara del color.
Derrochan el indistinguible aroma obtenido
en la sutileza de su finito viaje
con el fin de su conocido encuentro temprano.
Tan pertinentes, tan
inoportunas,tan capullo muerto, tan marchita
vivezala vida en una casual
lila.
Y ni los abrazos paternales del brillo dorado,
ni las lágrimas piadosas de los húmedos copos
nisiquiera el beso último de su ya frágil madre.
Pueden hacer que nazca, que vuelva
porque ella, la eterna lila
no baila más ni coquetea con el viento.
Se ha ido
con la ligereza de los infinitos pasados
se ha ido y ya no es nunca más.
2 comentarios:
Ella es flor de pantano
la enclaustraron en almas
de otoños postergados.
No quiere más polizontes en su alma.
Quiere la vida
- sólo eso -
De lo contrario,
nada.
Me encantó.
Te quiero :)
aww andy está precioso lo que me escribiste, teadoro
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