
Hoy no, sino hace un par de días cierta persona indispensable para mi
- de apodo frutal a mis ojos, a los del resto que más da-
me hizo esperar infinitos y agonizantes veinte minutos para hacerme escuchar cierta canción que decia "me gustaría"...
...
Esperaba mientras veia transitar los diversos especímenes del multivariado ecosistema llamado Pontifica Universidad Católica del Perú, que provocaban:
a) que se me enterneciera la mirada con un par de adorables bestias irracionales
(refiriéndome a los venados, no a los cachimbos)
b) que inconscientemente se me dilataran las pupilas con uno que otro escaso macho alfa
(mientras rogaba que no tenga inclinaciones del mismo género ni una relación monógama)
y porque negarlo,
c) que aparecieran ciertos atisbos de envidia al ver a las evidentes parejas felices -momentáneamente- que variaban desde el estereotipado homo sapiens sapiens del sueño americano hasta los incluso perdidos australopithecus mientras consumaban a medias su afecto para la recreación de todos.
...
un, dos, tres, cuatro.. falta mucho?
no, "ahorita" termino
un, dos tres, cuatro.. falta mucho?
no, ya "casi" nada
un, dos, tres, cuatro.. falta mucho?
no, falta un "pedacito"
me doy por vencida y enciendo el radio del auto, comienzo a buscar alguna respetable canción y..
ya está!
...
En si, la cancion como producto artístico musical no es nada resaltante pero el mensaje en si causó cierto impacto en mi que no lo noté hasta mucho rato después; escribirla toda no tendría mucho sentido; sin embargo, la frase más resaltante decia:
"rie cuando puedas, llora cuando lo necesites".
Ahora me preguntó (y me lo he venido preguntando desde ese momento) ¿qué ocurre si rio cuando es necesario y lloro únicamente cuándo puedo permitirmelo?
porque,
¿quién no ha estado en una situación en la cual necesitaba que alguien le arrebate una sonrisa o andaba atento a ver si veía algo gracioso para soltar una carcajada?
y
¿quién no ha sentido que estaba apunto de soltar las emociones y dejar que las lágrimas fluyan para calmar esa angustia, desilucion, soledad o incluso aburrimiento pero no era ni el momento ni el lugar adecuado?
¿cúantas veces he querido llorar y estaba rodeada de un mar de gente y no podía permitírmelo asi que tuve que hacer tripas corazón y sonreir?
Creo que si rio cuando puedo y lloro cuando lo necesito es como tomarse las medicinas antes de estar enfermo porque, si me rio cuando puedo, soy momentámente feliz pero ¿qué pasa si tengo que reir y no puedo hacerlo? ¿qué pasa si no encuentro una razón para sonreir? es entonces, en medio de la enfermedad que no encuentro las medicinas que, ahora sí, son necesarias...
Por eso, ahora después de darle innumerables e innecesarias vueltas en mi cabeza, me cansé de preguntarme y responderme y luego decirme que no, que estoy equivocada, y me decidí a que debo
"reir y llorar cada vez que lo
quiera, lo pueda y lo necesite",
seguir mis impulsos y reacciones, considerar mis necesidades y mis sentientos
y esperar que el resto haga conmigo lo mismo..
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