sábado, 1 de mayo de 2010

Viaje


Moverse. Avanzar. No importa la dirección con tal de seguir en movimiento, adelante.

Terrestre, aéreo; marítimo, subterráneo; mental, emocional; espiritual, sentimental.

Dejar de luchar con uno, contra todos, contra el resto y únicamente pensar, soñar, dilusidar con el destino.

Porque siempre hay uno: un lugar, una persona, un estado interno.


"Dejame viajar por las entrañas de ese "yo" interno, de ese "tu" lejano y permíteme perderme por siempre en las oscuras noches de tormentosos sentimientos transparentes mientras me observas desde la profunda tierra."

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