Llega cuando menos me lo espere y enamórate de éstos, mis ojos tristes y mis lagrimas
persígueme a pesar de mi claro rechazo que estoy esperando a alguien y quizás seas tú
Sé diferente al resto de los que suelo amar pues son sólo lo contrario a lo que necesito:
alguien real y corpóreo hasta ser tangible, y no
mis tan usuales prototipos inadecuados
Más aún cuando tu llegas creyéndote familiar y me pareces un inoportuno extraño más
déjame conocerte de a cucharitas y paso a paso para creerte inofensivo y algo confiable
y dame tiempo para aceptarte como voluntaria parte de mi inestable y caótica realidad.
Que una vez que me hayas encantado y de cada pensamiento mío te hayas apoderado
veras que el recorrido valió la pena y yo veré que arriesgarse resultó de buena manera
y si te miro distinto a veces no es a propósito sino que aún no me acostumbro a tenerte
pues la soledad fue por largo tiempo mi compañera y es probable que la extrañe a veces.
Así que no huyas amigo mío, que entre cada sonrisa que me arrancas incluso a las malas
y entre tantas palabras inútiles y cuentos fuera de sitio hay algo que no sabe bien qué es
y lo único que nos queda es descubrirlo si queremos ver que nos depara ésta amistad y
quién sabe, por una extraña e inexplicable dulce fatalidad, seamos
tú y yo por casualidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario